Casi cuatro meses después de los disturbios de Urumqi, en la región de Xinjiang, las autoridades chinas mantienen la zona aislada del mundo y la gran mayoría de los sitios de Internet permanecen inaccesibles, anunció Reporteros Sin Fronteras (RSF) tras una investigación llevada a cabo en octubre.
La organización subraya que "la discriminación que golpea desde hace decenios a los uigures en su libertad de expresión, religiosa y económica, se extiende ahora a su acceso a Internet", tras un estudio basado en un centenar de páginas web, portales, foros, blogs y otro tipo de plataformas.