"Esto tiene su gente y va en la sangre". Tomás Ramos Ramírez, guardaparque de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), muestra su orgullo al hablar al respecto.
Aunque recibió entrenamiento para desempeñar mejor su labor, ésta no puede ser posible, porque las leyes existentes no se cumplen.
Durante un entrenamiento intensivo por tres meses en un área protegida de Costa Rica, pudo observar la conciencia de los ciudadanos de esa nación a quienes calificó como responsables y respetuosos de la autoridad y de las leyes, pero en Panamá éstas son muy frágiles, y necesitan fortalecerse.
Los guardaparque no tienen horario de trabajo establecido; laboran las 24 horas del día, sin importar el estado del tiempo.
Uno de los principales problemas que enfrentan son los incendios forestales que se propagan en la época de verano, especialmente en la zona de la cuenca del Canal, en los pajonales ubicados en zonas donde prolifera la paja canalera.
"El ciudadano panameño es poco importa, no muestra conciencia, prende los pajonales a diestra y siniestra y no hay suficiente personal".
Su labor no es solamente con ANAM, también colabora con la Policía Ecológica, el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales y otras instituciones.
Ramírez está casado con su trabajo. Es un hombre diminuto de mirada vivaz, y no aparenta los 51 años que tiene. Su secreto es el aire fresco y limpio que respira.
Es uno de los más de 200 funcionarios que velan por los 2 a 3 millones de hectáreas protegidas por la ANAM.
A cada uno le corresponde cuidar entre 8 a 9 mil hectáreas, faena para la que no tienen todos los implementos necesarios.
Siente que los ciudadanos están en deuda con la naturaleza y deben comprometerse en su preservación.
Pide a la comunidad que brinde su apoyo "porque el día que la naturaleza decida cobrar, lo hará.
Recomienda a quienes visitan los parques forestales, seguir los senderos establecidos por los expertos, los cuales además de brindar protección, ya que los lleva por rutas seguras, les permitirá observar la naturaleza.
Sugirió llevar ropa adecuada, como camisas manga larga, botas, sombrero o gorras sobre todo no cortar las plantas.
Los guardaparques y guardabosques protegen, mantienen y educan sobre los parques y bosques que cuidan.
El 18 de enero de 1980 se celebra el Día del Guardaparque en memoria de los funcionarios que perdieron la vida durante un accidente de tránsito en Loma La Mermeja en Veraguas cuando regresaban de una capacitación en incendios forestales.