Un dispositivo portátil contra la incontinencia urinaria, un bastón para ciegos que indica dónde están los obstáculos y un remolque para motos, son algunas de las creaciones que se pueden descubrir este año en la trigésimo novena edición del Salón Internacional de los Inventos de Ginebra.
El salón se celebra hasta el 10 de abril y en él participan 785 expositores provenientes de 45 países que presentan más de 1,000 inventos.

Uno de los hallazgos con más utilidad práctica y más potencial comercial de todos los que se muestran en el salón es el inventado por Ming-Chi Yung, un cirujano cardiólogo taiwanés que ha creado un dispositivo portátil contra la incontinencia urinaria.
“Mi padre sufre de incontinencia urinaria. Al principio comenzó usando pañales para adultos, pero son incómodos, se notan y, además, huelen mal. Comenzó a recluirse en la casa por vergüenza. Entonces, estando un día en el quirófano, me fijé en las mascarillas que usamos y pensé que podía crear algo parecido para colocar en los genitales masculinos para evitar las pérdidas”, comenta el cardiólogo Yung a Efe.

Del recipiente de plástico donde se colocan los genitales sale un tubo elástico que se conecta a una bolsa-recipiente idéntica a las de las sondas actuales y que permite la total movilidad del paciente.
Otra invención a la que el visitante puede encontrar una utilidad concreta es un bastón para ciegos equipado con un sensor que detecta los obstáculos. El bastón cuenta con un guante en la parte superior que, a su vez, está conectado al sensor e indica en diferentes dedos dónde está el obstáculo.
Es decir, si el obstáculo está a la derecha el usuario siente en el anular una vibración, si está a la izquierda en el pulgar y si está en el centro, en el dedo medio.
El bastón, además, está equipado con una rueda para que el transporte sea más fácil y más ligero, sin sentir el peso del sensor.
De Francia llega un remolque para motos de gran cilindrada ideado por Fabien Adcossato.
El remolque, con capacidad para hasta 200 litros cúbicos, se adapta a las motos grandes y a “scooters”.
El remolque, fabricado con aluminio y plástico, pesa 50 kilos y puede transportar hasta 30 kilos más.