El argentino Nacho Arroyo es un apasionado de la tecnología que se ha convertido en una estrella del "overclock", una disciplina que fuerza al límite la capacidad del computador al poner en marcha gran cantidad de programas al mismo tiempo con la ayuda de nitrógeno líquido.
El "overclock" consiste en "forzar al máximo la velocidad de procesamiento" de un dispositivo, en este caso el procesador de un computador, al poner en funcionamiento gran cantidad de programas a la vez, explicó Arroyo.
La frecuencia de trabajo de un computador se mide en hercios, y Arroyo es capaz de hacer funcionar su procesador a 6.100 megahercios, cuando su velocidad nominal es de 3.200 megahercios, según aseguró. Arroyo se define como "el número uno a nivel de Latinoamérica y el 19 mundial" de esta disciplina.