El ministerio chino de Salud confirmó ayer que un médico cantonés, de 40 años, es el cuarto caso del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) registrado en China este año.
El enfermo, que ya se ha recuperado y ha sido dado de alta, contrajo el virus a principios de año cuando hacía una guardia nocturna en un hospital de esta provincia, donde se originó la epidemia de neumonía atípica en noviembre del 2002.
A pesar de que el paciente cayó enfermo el 7 de enero, no se confirmó que padecía SARS hasta el pasado 25 de enero, razón por la que las autoridades sanitarias declinaron hacer público su caso de inmediato.
Tras ser sometidas a dos semanas de cuarentena, las personas que mantuvieron un contacto cercano con el paciente no han desarrollado síntomas de la enfermedad, por lo que serán liberados de su aislamiento en los próximos días.
En tanto, la ONU advirtió ayer que la gripe del pollo extendía su alcance por Asia y avanzaba con rapidez a las zonas turísticas de Tailandia.
"Ya hemos dicho que en China hay una pequeña ventana de oportunidad para actuar", dijo Julie Hall, una especialista en supervisión de enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS), después de que Pekín confirmara que los nuevos brotes en las provincias de Hubei y Hunan.
Mientras China anunciaba nuevas infecciones, Tailandia, informó que se había detectado la gripe aviaria cerca de zona turística de Phuket.
"Saddam será entregado al Consejo de gobierno después de que este último haya acabado la creación de esta corte", añadió Bremer en esta entrevista realizada en Bagdad.
En cuanto a si Saddam Hussein, quien fue capturado por las fuerzas norteamericanas en diciembre, está colaborando, Bremer respondió: "no coopera, pero tampoco plantea problemas".
"No nos ha suministrado informaciones importantes o útiles hasta ahora y no ha confesado donde se encuentran sus fondos en el extranjero, pero sabemos con seguridad que tiene mucho dinero fuera de Irak", añadió el responsable norteamericano.