Casi un millar de efectivos de las tropas del Ministerio del Interior de Rusia abandonaron ayer Chechenia a bordo de dos trenes como parte de la retirada parcial de efectivos militares y policiales estacionados en esa república norcaucásica.
Esta retirada, presentada por el Kremlin como una muestra de la creciente "normalidad" en la República en guerra, ha sido denunciada en Rusia y fuera de este país como un acto propagandístico de cara al referéndum que se celebra este mes para "legalizar" la sumisión de la separatista Chechenia a Moscú.
Las tropas que dejaron ayer Chechenia forman parte de la brigada Sofrino del ministerio del Interior y fueron despedidas en la base de Jankalá, en las afueras de Grozni, por el comandante de las Fuerzas Combinadas del Cáucaso Norte, el general Serguéi Makárov. A principios de esta semana, el Kremlin anunció la retirada de cerca de 1,300 soldados y policías de las tropas federales desplegadas en Chechenia para combatir a los rebeldes separatistas.
Además indicó que retiraría también cerca de 200 carros de combate y vehículos blindados, y reduciría un 20 por ciento el número de controles militares en las carreteras. "Confiamos en que continuará en el futuro la salida de Chechenia de parte del exceso de tropas en esta república", dijo el subjefe de la Administración chechena prorrusa, Taus Dzhabrailov.