El Comité Nobel noruego anunció el pasado 7 de octubre la concesión del premio Nobel de la Paz a Mohamed ElBaradei y el Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), en recompensa por "los esfuerzos continuos de esa Agencia y sus estados miembros por convertir el planeta en un lugar más seguro".
ElBaradei, quien destacó la "autoridad moral" que el galardón ha proporcionado al Agencia Internacional de Energía Atómica., dijo que este organismo ha hecho "la mitad del trabajo", en la lucha contra la multiplicación de las armas y sugirió un aumento presupuestario para seguir progresando, pues "solo no puede hacer mucho", según reconoció.
Recordó que la invención de la dinamita por Alfred Nobel tuvo como objetivo inicial evitar las guerras, gracias a su poder destructivo y disuasorio; meta perseguida también con las bombas atómicas e igualmente malograda, como se vio en los bombardeos de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, hace 60 años, con los que se puso fin a la II Guerra Mundial.