El magistrado chileno Sergio Muñoz se convirtió ayer en un "Super-juez", al concentrar en sus manos dos de los más explosivos casos en Chile: las millonarios cuentas secretas que mantuvo Pinochet y una amplia red de pedofilia.
El juez, inició ayer la investigación de las denuncias contra Pinochet por las millonarias cuentas que mantuvo entre 1994 y 2002 en el Riggs Bank de Washington.
Casado y padre de tres hijos, Muñoz es de los miembros más respetados del Poder Judicial chileno, por el sigilo y agilidad con que lleva adelante sus investigaciones.