Un establecimiento de los restaurantes "TGI Fridays" presentó sus disculpas a uno de sus clientes que encontró un dedo en uno de sus bocadillos en Bloomington (Indiana), dijo la cadena.
Según un portavoz de "TGI Fridays", uno de los responsables de la cocina se cortó y en la conmoción para ayudarle, nadie se dio cuenta de inmediato que había perdido parte del dedo.
El propio herido "no se dio cuenta de lo que había pasado hasta que llegó al hospital", explicó la portavoz.
Mientras tanto, otro de los trabajadores sirvió la hamburguesa a un cliente, que de inmediato vio el pedazo de dedo.
"Por supuesto, admitimos la gravedad del incidente y lamentamos mucho que haya ocurrido", explicó la portavoz.
El comensal llamó a la policía, pero los agentes le explicaron que no se había cometido delito alguno.