El hostigamiento por origen racial, "una práctica degradante, discriminatoria y peligrosa"", se ha incrementado en Estados Unidos bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo y afecta a por lo menos una de cada nueve personas, dijo ayer Amnistía Internacional (AI).
Indicó que en total ha documentado casos de 32 millones de personas que fueron víctimas de acosos por miembros de las agencias estatales y federales desde los ataques terroristas del 11-S.
De ese total, más de 7 millones fueron hispanos, o uno de cada cinco personas de ese origen. Curt Goering, subdirector ejecutivo de AI en EU presentó ayer el informe "Amenaza y humillación"".