LA UNIÓN Cristianodemócrata y su formación hermana de Baviera, la Unión Socialcristiana (CDU-CSU), han sido las fuerzas más votadas en las elecciones generales alemanas ayer, al conseguir el 35.2% de los votos, aunque a sólo 0.9 puntos del Partido Socialdemócrata (SPD).
Por otra parte, según los resultados oficiales, aún provisionales, de la Comisión electoral, el Partido Liberal (FDP) habría obtenido un 9.8% de los votos, los Verdes un 8.1 y el Partido de la Izquierda un 8.7.
Aunque la CDU-CSU de Angela Merkel es la ganadora teórica de estos comicios, es la perdedora moral, pues al principio de la campaña electoral, y hasta hace 15 días, tenía una ventaja sobre el SPD de unos 14 puntos, que se redujo a siete en la última semana, y finalmente ha quedado por debajo del 1%. El canciller socialdemócrata Gerhard Schroeder, que se ha presentado como el verdadero vencedor, declaró que los resultados demuestran que el pueblo soberano es quien decide en unas elecciones y que no se deja influir ni por pronósticos ni por "manipulaciones mediáticas".
La candidata conservadora Angela Merkel dijo haber logrado en las elecciones el mandato para formar un nuevo gobierno y convertirse en la primera canciller del país, pero reconoció su decepción ante los resultados tan estrechos de su victoria. "Naturalmente, nos hubiera gustado un mejor resultado"", dijo Merkel.
Sin embargo, precisó que "somos la mayor fuerza y queremos formar este gobierno, veremos a ver qué pasa"".
La única alternativa para Merkel es formar una "gran coalición"" con los socialdemócratas y un grupo formado por los Demócratas Libres y los Verdes, actualmente el socio minoritario del gobierno de Schroeder
El canciller, sin embargo, dijo tener el mandato para tratar de formar un nuevo gobierno.
"Iniciaré conversaciones con todos los partidos, salvo el Partido de Izquierda, y entonces analizaremos esto más profundamente"", indicó.
Una difícil elección
Ninguna de las dos fuerzas políticas alcanzó una mayoría absoluta en el parlamento para gobernar.