Mundo

Una herencia por explotar

Hay que capacitar a los jóvenes en las artes y estilos que adornan el sector, recursos heredados de una cultura.


LOS RINCONES históricos de las ciudades coloniales latinoamericanas ofrecen una alternativa más variada e interesante para un gran sector del turismo mundial que las experiencias de Cancún o Miami Beach, manifestó el especialista estadounidense en planificación urbana, Joseph L. Scarpaci Jr.
"Se trata de un turismo del primer mundo, de países del Atlántico norte, Australia, Nueva Zelanda y Japón, es decir, personas con grado universitario o profesionales que optan por experiencias más funcionales y no tan genéricas como "Cancún o Miami Beach", declaró Scarpaci al Panamá América.
Scarpaci fue invitado como expositor en el Seminario de Turismo y Globalización en los Centros Históricos Latinoamericanos que organizó el Instituto de Estudios Nacionales (IDEN) de la Universidad de Panamá (UP).
En el evento, Scarpaci presentó su libro denominado Plazas y Barrios: Los Centros Históricos Latinoamericanos y el Proceso de Globalización, en el que sostiene que "no tiene mucho sentido" convertir un centro histórico en un pequeño Miami Beach.
Según Scarpaci, entre los países latinoamericanos que han tenido éxito en planificación urbana están Cuba y Cartagena.
Explicó que en Cuba (Habana Vieja) el papel del Estado ha sido determinante para florecer este tipo de turismo; mientras que en Cartagena (Colombia) ha sido el sector privado el que ha convertido esta ciudad colonial en una de las más hermosas y con una economía local dinámica.
"En Ecuador (Cuenca) ha sido más mixto mediante un convenio entre los empresarios y la alcaldía", señaló Scarpaci.
Agregó que hay que trabajar con los recursos heredados de la cultura, la mano de obra y destrezas particulares como acontece en Cuenca, donde el sombrero de paja es una industria muy importante o en Cuba, donde muchos turistas concurren a ver las obras de los alfareros en La Habana Vieja.
Además en esa ciudad caribeña está la música afrocubana, la santería, los espectáculos culturales, los torcedores de los habanos, todo eso "es una industria local que al turista le interesa", puntualizó Scarpaci.
Destacó que los españoles han financiado programas de entrenamiento de capacitación para los obreros en ciudades latinoamericanas, haciendo énfasis en la formación de maestros de carpintería y de herrería.
El objetivo, añadió Scarpaci, es que los mismos muchachos, después de graduarse de la secundaria, entren a formarse en las antiguas profesiones tradicionales de construcción que se han perdido con la prefabricación, los rascacielos y las nuevas urbanizaciones estandarizadas.
"Se les enseña a los jóvenes su pasado y a conseguir empleo porque es remunerable encontrar una persona que trabaje con yeso y que pueda hacer los moldes que hay en las antiguas casas", dijo Scarpaci.
Según Scarpaci hay que fomentar las pensiones familiares en las ciudades coloniales que en el caso de Panamá sería el barrio de San Felipe, puesto que muchos turistas no quieren quedarse en los hoteles grandes, ni tampoco en una pensión de cinco estrellas, desean compartir con la señora o el profesor jubilado que le da un desayuno por la mañana.
"Esa convivencia es para escapar y hacer una vacación más interesante, interactiva y participativa, hay mucha gente en Europa, Canadá y Estados Unidos que buscan ese tipo de recreo", expresó Scarpaci.
En el caso panameño recomendó promover en la ciudad colonial platos típicos como el ceviche, hecho en casa o en un restaurante de barrio, en vez de un "maitre" de un hotel cinco estrellas.
"Los olores y los sonidos atraen al turista, no se trata de crear una pequeña Disneylandia latinoamericana, sino buscar lo auténtico y presentarlo al turista sin cobrarle exageradamente", sentenció Scarpaci.
A su criterio una economía turística chica de barrio puede generar mucho empleo, pero requiere una inversión municipal para que haya alcantarillado, agua potable y protección policial las 24 horas.
La directora del Instituto de Investigaciones Nacionales (IDEN), Enilsa Cedeño, declaró al Panamá América que la Universidad de Panamá tiene escuelas de turismo, así como en los centros regionales, lo que indica que ésta es una industria que puede desarrollarse de forma exitosa.
Recordó que Panamá tiene gran riqueza, como el área de Portobelo, que si se utiliza bien, como en Cartagena, representaría un desarrollo económico para la región y el Estado.
La rejería usada en las ciudades coloniales, con estilos franceses y españoles constituyen una belleza. Expertos consideran que se debe educar una fuerza laboral en las destrezas históricas de la construcción incorporando a los moradores del mismo barrio.

 

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200548
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América