Una de las mellizas guatemaltecas está registrando más progresos que su hermana, dijeron los médicos, días después de que las niñas, que nacieron unidas por la cabeza, fueran separadas en una operación de más de 20 horas.
"María de Jesús abrió sus ojos y miró en derredor. María Teresa tan solo abrió y cerró sus ojos", expresó el doctor Andy Madikians. "Ambas movieron sus extremidades en respuesta a la estimulación".
María de Jesús puede estar moviéndose más porque ella solamente fue sometida a la operación de separación, dijo Madikians, de la unidad pediátrica de cuidado intensivo en el Hospital de Niños Mattel del Centro Médico de la UCLA.
Después de la operación de separación, María Teresa debió ser operada nuevamente por una acumulación de sangre bajo la membrana que cubre su cerebro.
Las mellizas, María de Jesús y María Teresa Quiej-Alvarez, nacieron unidas por la cabeza y fueron separadas en una operación de 22 horas de duración hace más de dos días.
Por otra parte, en Honduras, las siamesas que el pasado jueves nacieron unidas por el tronco, fallecieron 40 minutos más tarde, informó ayer una fuente del Hospital del Sur, en Choluteca, Honduras.
El director del centro asistencial, Marcio Aronne, manifestó que se trata de un caso congénito, y que la madre de las siamesas, Lourdes Patricia Carranza, de 21 años, horas antes había dado a luz a otro niño, que también falleció.