Lo que diferencia al Internet de Nueva Generación (ING) con el Internet tradicional es que se usan tecnologías de red más avanzadas y, algunas, difíciles de implementar en el Internet tradicional, como: mayor ancho de banda en el orden de los 10 Giga bits por segundo (Gbps), IPv6, Multicast y calidad de servicio garantizada, lo que permite realizar proyectos que no son fácilmente realizables en el Internet tradicional.
Por ejemplo: imagine un centro de investigación en Chile que cuenta con un microscopio de alta capacidad, que puede ver hasta átomos, muy costoso y que quisiera compartirse no solo con los científicos del centro de investigación que lo posee, sino con otros a nivel internacional. Para hacer esto, este equipo va a requerir una conexión dedicada, con capacidad de transmitir imágenes de alta resolución en tiempo real muy pesadas (no imágenes pequeñas como las de un sitio Web).
Esto no es fácil hacerlo con el Internet tradicional por la congestión que existe hoy día y la cantidad de usuarios conectados. El Internet no fue diseñado para esto. Simplemente hay que usar otra red y otras tecnologías. Para esto es el ING.
Puede ser que al común panameño no lo beneficia directamente este enlace, tanto como lo hace el Internet actual. El ingeniero Laguna explicó que los beneficios son indirectos, ya que al beneficiar a los científicos, esto aumenta el desarrollo tecnológico del país lo que a su vez aumenta nuestra competitividad mundial, explicó el ingeniero Ignacio Laguna, de la Dirección de Investigación y Desarrollo de SENACYT. "Recordemos que una de las variables para medir el avance de un país es medir su avance tecnológico. Por otro lado, existen proyectos que si pueden beneficiar al ciudadano común directamente, como en el área de Telemedicina, por ejemplo, si se conecta un centro de salud en el interior se podría hacer tele-consultas médicas con cámaras de alta calidad en tiempo real a pacientes que no pueden viajar a la capital. Típicamente estos sistemas de telemedicina requieren de recursos de redes como las de ING, un ejemplo es el proyecto T@lemed en Brasil", recalcó.