Un grupo de jóvenes en huelga de hambre desde el 23 de febrero, levantó la medida en la madrugada de ayer tras acordar con el Gobierno un plan para liberar recursos para las universidades públicas en peligro de cierre por un déficit de presupuesto.
“Logramos que el gobierno reconociera las demandas, sin negociar nuestros valores, simplemente exigiendo con firmeza lo que es justo”, dijo a la AP Diego Scharifker, presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
El anuncio se produjo cuatro días después de que estudiantes se cosieron parte de la boca para profundizar la protesta y advirtieran que llevarían el ayuno hasta las “últimas consecuencias”.
Los estudiantes recibieron una misiva del Ministerio de Educación Superior en la que el gobierno del presidente Hugo Chávez se comprometió a incrementar el presupuesto para las becas, las matrículas de cargos, los comedores y el transporte en las universidades. También, a comenzar a discutir un aumento salarial y el diseño de un cronograma de pagos de los pasivos laborales, indicó Scharifker.