O rganismos internacionales dedicados a la conservación del ambiente, han lanzado una propuesta para la creación de zonas protegidas en altamar y la extensión de algunos corredores marinos que en la actualidad se encuentran restringidos a áreas específicas, señaló Topp Capton, de la Oficina para la Conservación Marina del Departamento de Estado de Estados Unidos.
Según Capton, quien laboró para el Instituto de Investigaciones Tropicales Smithsonian (STRI siglas en inglés), las áreas marinas protegidas, que son usualmente puntos de refugio para la reproducción de especies, están amenazadas.
Según WWF/ Adena, el 80% de las áreas marinas protegidas del mundo se limitan a la simple denominación, pero no están gestionadas como correspondería a estos espacios.
Las áreas marinas protegidas son muy recientes si se comparan con las existentes en el medio terrestre, y especialmente tardía es la toma de conciencia sobre la necesidad de establecer figuras de protección en nuestros océanos. Algunos países establecieron sus primeras AMP hace ya varias décadas y en 1997 existían cerca de 4000 AMP en más de 80 países, siendo la más extensa de todas ellas la Gran Barrera de Coral australiana.
En ese sentido, Zuleyka Pinzón, directora ejecutiva de la Fundación Natura, aseguró que ha habido progresos, ya que un 37% del territorio nacional, tanto marino como terrestre, se encuentra protegido.
No obstante, Pinzón aseguró que uno de los mayores obstáculos enfrentados por estas áreas es la falta de un manejo adecuado, que defina cuándo se realizarán inversiones, dónde se desarrollarán los proyectos y qué áreas se dejarán intactas para garantizar la flora y la fauna.
Precisó que de las 89 áreas protegidas del territorio nacional, sólo 22 cuentan con un plan de manejo estudiado y aprobado, por lo que el resto se encuentra en estado indefinido.
Algunas áreas protegidas están aún en la fase de definición geográfica y de medición, a través de los sistemas de posicionamiento global (GPS), que se usan para alcanzar una mayor exactitud de su extensión y límites.
A modo de ejemplo explicó que el corredor que va desde México, Costa Rica, Panamá y Colombia debería extenderse hasta países como Chile, ya que las especies marinas no conocen de límites.
“Se requiere extender la protección a las áreas que se conectan a los corredores”, estimó el investigador norteamericano.