La actitud del presidente Alvaro Uribe me parece que ha sido muy precipitada causando preocupación y una gran frustración en el país, ya que la mayoría de los colombianos considera que la gestión para el cambio humanitario estaba en buen camino.
El panorama que se pinta hoy pone en una fase de retroceso los logros alcanzados en los últimos cinco años.
Creo que el liderazgo del presidente Chávez se convirtió en una situación inconveniente para Uribe, porque se tiene la sensación de que las cosas se le estaban saliendo de las manos al gobierno colombiano.
Bajo mi punto de vista hubo fallo en el sistema de comunicación entre los mandatarios, debió ser más directa y no basada en comunicados.
Además las Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no aportaron mucho en estas negociaciones.
El grupo guerrillero actuó con lentitud y no cabe duda que equivocaron el método político al no entregar las pruebas de vida que le solicitó el presidente Chávez.
La agrupación tomó una postura muy radical que ha hecho mucho daño.
Bajo estas circunstancias queda muy claro que debe efectuarse lo más pronto posible una reunión urgente entre Francia, Venezuela y Colombia, para que no se deje de lado el apoyo internacional para llevar a cabo el canje humanitario.