El presidente colombiano, Alvaro Uribe, reiteró su "disposición de mantener un diálogo constructivo" con su colega venezolano, Hugo Chávez, tras la decisión de Bogotá de suspender la labor de mediación que cumplía para la búsqueda de un acuerdo humanitario con la guerrilla de las FARC.
En un comunicado leído por el Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, el Gobierno colombiano advirtió, además, que la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tiene el interés de "crear fisuras y antagonismos entre Colombia y Venezuela".
"No debemos caer en trampas del terrorismo", pidió el Ejecutivo colombiano en la primera declaración que ofrece tras la respuesta de Chávez a la decisión de Uribe de cancelar su papel de mediador en la búsqueda de un acuerdo humanitario con las FARC.
Al mismo tiempo la senadora colombiana Piedad Córdoba, cuya mediación fue cancelada junto a la de Chávez, viajó en la jornada a Caracas para entregar al gobernante venezolano una prueba de sobrevivencia del capitán de policía Guillermo Javier Solórzano, quien está secuestrado desde junio por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dijo Walter Rentería, asesor de Córdoba.
El portavoz, dijo que la prueba era un vídeo, pero no dio más detalles.
La Policía Nacional dijo en un comunicado que el vídeo del oficial secuestrado, en una región del suroeste del país, era ya conocido desde hace un mes y que ahora se trataba de presentar "como una muestra de la gestión adelantada en la mediación de Chávez''.