EL PRESIDENTE colombiano, Alvaro Uribe, reconoció que en cinco municipios del departamento de Antioquia, noroeste del país, se registra actualmente un "rearme" de antiguos paramilitares.
"De unos grupos paramilitares que se desmovilizaron, en (los municipios) Sopetrán, San Jerónimo, Belmira, San Pedro y Entrerríos, han aparecido extorsionistas que se quieren organizar en nuevas bandas criminales" y dijo que "hay que derrotarlos".
Según el gobernante, que habló con periodistas en la localidad de Santa Fe de Antioquia, en la que encabezó un consejo comunal de Gobierno, en Antioquia, "si bien se ha avanzado seguridad, la guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) secuestra".
Enseguida pidió "hacer un esfuerzo", y se dirigió a un grupo de altos oficiales a quienes dijo: "señores generales y coroneles, hay que derrotarlos", tanto a guerrilleros como a los desmovilizados de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que se han rearmado.
Y advirtió que "nos quedan tres años para derrotarlos plenamente", a todos los grupos ilegales.
Puntualizó que reiteraba "el compromiso de tener en esta región de la patria, como en toda la patria, una tierra en la cual la ciudadanía pueda vivir libre, en felicidad, sin terroristas de ninguna pelambre".
Desde hace meses, y tras la desmovilización de las AUC en 2003, han surgido en Colombia varias organizaciones de "grupos emergentes" de esa asociación de la ultraderecha armada, que se han dedicado al hurto, el secuestro y la extorsión.
El Gobierno de Alvaro Uribe está contra la pared, ante el descubrimiento de nexos de 14 diputados oficialistas con los paramilitares.
Los congresistas colombianos Dieb Maloof, Mauricio Pimiento y Luis Eduardo Vives fueron llamados hace poco a juicio por la Corte Suprema de Justicia (CSJ), que los vinculó en un proceso por mantener contactos con la organización paramilitar AUC.
Uribe reconoce rearme paramilitar
Tras negociaciones con el Gobierno, unos 31, 000 paramilitares se desmovilizaron.