Uruguay "está evaluando" una protesta argentina por la designación de un presunto represor de la dictadura militar (1973-85) como agregado naval en la embajada de Uruguay en Buenos Aires y su eventual respuesta a ese planteo, indicó ayer a la AFP un vocero de la cancillería.
Un funcionario de la secretaría del canciller interino, Guillermo Valles, quien sustituye al titular, Didier Opertti, que se encuentra en el exterior, aseguró a la AFP que "por ahora" no se iban a realizar comentarios, declaraciones ni contactos con la prensa.
El departamento de Prensa del ministerio de Relaciones Exteriores, en tanto, precisó que "el gobierno está evaluando" el tema y la secretaría de prensa de la prensa informó que se divulgará un comunicado.
El canciller interino Valles, el ministro de Defensa Nacional, Yamandú Fau, y otros asesores presidenciales evitaron hablar con la prensa hasta que el gobierno decida el tono de la respuesta.
El presidente argentino, Néstor Kirchner reclamó ayer al gobierno uruguayo que no envíe a Buenos Aires como agregado naval a "un salvaje torturador", al referirse al capitán de la Armada, Juan Craigdallie, acusado de violaciones a los derechos humanos en la dictadura.
"Yo espero que la cancillería (uruguaya) proceda como corresponde y que no nos manden el torturador que nos quieren mandar. Está escrito en un libro uruguayo que es un salvaje torturador", dijo Kirchner.