Un estudio validó el consumo de psilocybin, sustancia que compone las setas alucinógenas, como tratamiento para mejorar la calidad de vida de pacientes con cáncer en estado avanzado.
En la investigación, los científicos demostraron que el consumo de ese químico tenía efectos beneficiosos en los enfermos.
El psilocybin, un alucinógeno natural, fue suministrado a pacientes con un tumor en estado avanzado que no respondían a tratamientos convencionales, en los que se observó una reducción de la ansiedad y una mejoría en el ánimo.