El Tribunal Constitucional de Bolivia quedó paralizado luego de que renunciara uno de sus magistrados, el tercero en hacerlo desde fines de octubre, y dejó sin "quórum legal'' ese foro judicial.
La renuncia de Walter Alfredo Raña se suma a las de Elizabeth Iñiguez, que presidía el Tribunal, y la magistrada Martha Rojas, presentadas el 26 de octubre.
Raña adujo "motivos de salud'' para separarse del tribunal. Las magistradas Ambas alegaron presuntas presiones y falta de garantías en el ejercicio del cargo.