El gobierno de Laura Chinchilla tiene prohibido hacer propaganda oficial a partir de la fecha y hasta pasadas las elecciones presidenciales del próximo 2 de febrero.
La ley electoral costarricense establece una veda para la propaganda gubernamental durante la campaña política, que se inició oficialmente con la convocatoria del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). De acuerdo con las disposiciones del TSE, el Ejecutivo no podrá publicar anuncios en prensa, radio ni televisión.
Una portavoz del TSE detalló que el objetivo de esta medida es evitar que el Gobierno interfiera directamente en la campaña, y sobre todo, que se destinen recursos públicos a acciones que deben asumir los partidos en contienda.