La casa en la que vivió el pirata Francis Drake (1543-1596), pesadilla de los galeones españoles hace más de cuatro siglos, se ha puesto a la venta por dos millones de libras (2,2 millones de euros), informa hoy el "Daily Telegraph".
El inmueble medieval se encuentra en los terrenos de la Abadía de Buckland, un antiguo monasterio cisterciano situado en el condado de Devon (sur de Inglaterra).
Tras la orden de disolución de los monasterios dictada por el rey Enrique VIII (1491-1547), Drake compró la abadía con los fondos recaudados en sus numerosos viajes.
La familia del famoso corsario poseyó la casa hasta 1946, cuando fue adquirida por un oficial naval jubilado, quien a su vez la cedió al National Trust, entidad independiente encargada de la preservación de lugares de interés histórico.