"Hazlo realidad" es el eslogan bajo el que una tienda de Taiwán ha montado un curioso negocio, donde los clientes pueden enviar los deseos en papel a sus difuntos.
Son esos bienes que ansiaron en vida y que nunca pudieron lograr, desde una gran mansión a un artículo de última tecnología.
En Taiwán, el mercado no son sólo los vivos, también se gana dinero con los difuntos. Por eso, desde su inauguración el 13 de agosto de este año, la tienda Skea, que se autodenomina "la reina taiwanesa de las ofertas interesantes", ha enviado al más allá cientos de deseos incumplidos.
El fundador y dueño del negocio, Han Ying-chen, de 28 años, encontró la inspiración para esta exitosa empresa tras la muerte de su abuelo.