Un famoso actor de la ópera tradicional china ha creado una gran controversia en el país asiático al denunciar que uno de los grandes secretos de este arte escénico, el "cambio de máscaras", ha sido vendido a artistas foráneos.
La técnica, un truco de magia que permite a los artistas usar hasta 20 máscaras diferentes en sólo 10 segundos, ha sido vendida a compañías teatrales de otros países "por muy poco dinero", según el artista Wang Daozheng, de 68 años y considerado el mayor maestro de esta especialidad.
Las máscaras, de tela muy fina, decoradas con colores muy vivos y guardadas en un lugar secreto del traje o del cuerpo, se cambian de manera casi instantánea tras un ligero movimiento de manos o un giro de la cabeza.
Las acusaciones de Wang han puesto en duda el honor de los escasamente 200 conocedores de esta técnica reconocida como secreto de Estado por el Ministerio de Cultura chino en 1987.