Dato
- 11,000 personas perdieron la vida el año pasado en territorio venezolano.
- 25,000 es la cifra que manejan las ONG sobre la violencia.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, encabezó una jornada celebrada en distintos puntos de Venezuela para pedir el fin de la violencia con llamados a construir “un nuevo modelo” para superar la criminalidad en el país, donde la inseguridad se cobró el año pasado miles de vidas.
Bajo el lema “Basta ya de violencia”, una multitud de venezolanos se movilizaron en una manifestación convocada por el Gobierno como una “gran jornada por la paz”.
Tras denunciar que la violencia se ha convertido en un “espectáculo”, Maduro pidió a sus seguidores “no fallar” en la “batalla” por construir “nuevos valores” que dejen atrás “el culto a las armas y a las drogas”.
“No podemos fallar. Estamos diciendo que hay que construir nuevas fórmulas, porque todas las que se han aplicado, y puedo decir en América Latina en general, han fracasado”, dijo.
Maduro aprovechó su intervención para anunciar algunas medidas del llamado Plan Nacional de Pacificación que prometió dar a conocer el próximo 8 de febrero.
Entre las medidas, destacó la creación de un sistema único nacional coordinado de carreteras que se encargará de ejercer una “vigilancia permanente” en las rutas del país para dejar a las “avenidas libres de violencia”.
El plan prevé también la creación del Instituto de Atención a las Víctimas de la Violencia, cuyas áreas fundamentales de acción serán prestar asistencia a los damnificados y también a las familias de los delincuentes, a quienes, según dijo Maduro, “no las atiende nadie”.
“Este instituto tiene que llamar a toda la capacidad profesional que hay en Venezuela y en toda América Latina, si es necesario, para (...) construir hogares de paz”, señaló.
Maduro planteó la convocatoria como una jornada de consulta para recibir propuestas que conformarán el Plan de Pacificación y dijo que se recogieron 100,000 iniciativas que van a ser procesadas “una por una”.
También se dio tiempo para renovar sus críticas a la televisión por supuestamente fomentar la violencia y para defender los intentos de su Gobierno por regular los contenidos televisivos. “Todo lo que se vea es objeto de regulación y moderación”, afirmó.