Víctimas de las armas piden al Congreso más controles
Desde la matanza, en diciembre pasado, de veinte niños y siete adultos en Newtown, Connecticut, "más de 1.700 personas han muerto por heridas con armas de fuego.
Decenas de víctimas de las armas de fuego en Estados Unidos se congregaron hoy en el Congreso para exigir a los legisladores y al presidente, Barack Obama, que impongan más control sobre su venta en este país, donde más de 30.000 personas mueran cada año por estas armas.
Desde la matanza, en diciembre pasado, de veinte niños y siete adultos en Newtown, Connecticut, "más de 1.700 personas han muerto por heridas con armas de fuego, y es tiempo de que pongamos fin a esta demencia", dijo la representante Rosa DeLauro, demócrata de Connecticut.
Las diferentes organizaciones que bregan por un sistema más estricto de verificación de antecedentes, tanto criminales como de salud mental, de los compradores de armas, y por la restricción de la venta de armas de tipo militar, han traído a Washington a más de un centenar de víctimas para presionar a Obama y al Congreso.
Más de veinte legisladores han usado sus invitaciones personales para que algunas de esas víctimas concurran esta noche a la sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes ante la cual Obama leerá su discurso sobre el Estado de la Unión, el primero de su segundo mandato.
Entre esos invitados se cuenta Carlos Soto, cuya hermana Victoria Soto murió en la escuela elemental Sandy Hook, de Newtown, cuando protegió a sus alumnos de primer grado de las balas del atacante.
La primera dama, Michelle Obama, invitó a su palco en la galería, desde donde escuchará el discurso de su esposo, a los padres de Hadiya Pendleton, una adolescente muerta a balazos en un parque cerca de su escuela secundaria de Chicago pocos días después de haber participado en Washington en el desfile de la inauguración presidencial.