El Índice del Planeta Viviente (LPI, por sus siglas en inglés), difundido en vísperas de una cumbre de biodiversidad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Alemania, revela que, de 1970 al 2005, la población animal del mundo se redujo en una media del 27%.
Las especies que más sufrieron fueron las marinas, entre ellas el pez espada y el tiburón martillo, que cayeron un 28% entre 1995 y el 2005, mientras que la población de aves marinas descendió un 30% desde mediados de los noventa, según el informe.
Para elaborar el LPI, la Sociedad Zoológica observó la evolución de 4.000 poblaciones de 302 especies de mamíferos, 811 de pájaros, 241 de peces, 83 de anfibios y 40 especies de reptiles.
Entre otras cosas, los investigadores hallaron que la población de especies de tierra se redujo un 25% entre 1970 y el 2005 los antílopes africanos se cuentan entre los más afectados, al tiempo que las especies de agua dulce cayeron un 29% hasta el año 2003.
Se sospecha que el "baiji" o delfín del río Yangtze (China) podría haberse extinguido totalmente.
Declive.
El índice revela que el declive de la fauna fue más drástico en los países tropicales de Latinoamérica, África y el sudeste de Asia, víctimas de una rápida industrialización, mientras que en Europa y Norteamérica el proceso ha sido lento.
Aunque el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la Sociedad Zoológica (ZSL) elaboran periódicamente estudios sobre tendencias en la naturaleza, este último se hizo con vistas a la reunión de la Convención sobre Diversidad Biológica en Bonn, para "alertar a los Gobiernos sobre la alarmante pérdida de biodiversidad", dijo Jonathan Oloh, de la ZSL, uno de los autores del estudio.
La Convención se firmó en 1992 con el objetivo de estabilizar la extinción de las especies y, en el 2002, los Estados firmantes se comprometieron a reducir significativamente el ritmo de desapariciones para el 2010.
"Está claro que ese objetivo no va a conseguirse", señaló Oloh, quien subrayó que las causas de la reducción de la fauna se deben "exclusivamente a la acción humana".
El abuso de los recursos naturales y el cambio de los ecosistemas, junto con el incremento de la población mundial, han tenido "efectos nefastos" para las especies, añadió.