Polémica por por la presentación ante la emblemática Puerta de Brandeburgo, de una obra de un artista germano-sirio, que pide que se ponga en marcha un diálogo en Berlín sobre la crisis migratoria.
La obra "Monument" del artista germano-sirio Manaf Halbouni -tres autobuses colocados en posición vertical como símbolo de solidaridad con las víctimas de conflictos armados-, llegó a Berlín con el fin de abrir un diálogo tras su paso por la ciudad de Dresde, donde fue blanco de la ultraderecha.
"Me alegra que la obra esté ahora en Berlín y espero que también aquí lleve a un debate, porque es importante que conversemos, que juntos hallemos una solución y que no hablemos sólo los unos contra los otros. Así no avanzamos", declaró Halbouni tras instalar su obra ante la emblemática Puerta de Brandeburgo.
Esta instalación temporal recuerda a las barricadas con autobuses colocados en posición vertical por la población en las calles de la ciudad siria de Alepo para protegerse de los francotiradores.
Su estación anterior fue Dresde, cuna del islamófobo movimiento alemán Pegida, donde fue recibida con muestras de apoyo de sus ciudadanos, pero también acciones hostiles de la extrema derecha.
La obra no fue sólo calificada de "Chatarra", "Arte degenerado" y "Violación de la libertad artística" por la ultraderecha, sino objeto también de actos vandálicos, y tanto su autor como autoridades locales recibieron incluso amenazas de muerte.
"El arte debe perturbar, el arte debe y puede provocar", afirmó por su parte Klaus Lederer, responsable de Cultura de Berlín, quien expresó su deseo de que el debate que generó está obra en Dresde tenga continuidad en Berlín, aunque sin "los detestables fenómenos" que lo acompañaron.
En ese sentido, subrayó la importancia de que los artistas "encuentren el valor de generar una y otra vez estos puntos de fricción en el debate social".
El "Monumento" de Halbouni (Damasco, 1984), es una de las obras destacadas del 3. Berliner Herbstsalon (3. Salón de Otoño berlinés), en el que bajo el lema "¡Desintegraos!" se dan cita desde mañana y hasta el próximo día 26 un centenar de artistas en una suerte de rebelión contra atribuciones, generalizaciones y simplificaciones.
Este 3. Salón de Otoño vuelve a centrarse en los temas de identidad y pertenencia, pero se ha diversificado, porque "estamos ante desafíos que nos asustan a todos, retropías de movimientos neofascitas que no creíamos que volveríamos a vivir de esta forma", explicó la organizadora del Herbstsalon, Shermin Langhoff.
En este sentido, se refirió a estas "nuevas narraciones que son muy antiguas" y subrayó que los artistas participantes tienen otras propuestas "que se desintegran de esta simple oferta de nación y religión", subrayó.
Entre los trabajos que podrán verse en esta cita con el arte contemporáneo figura "The List", de Banu Cennetoglu, un listado que recoge los nombres de los 33,293 solicitantes de asilo muertos desde 1993 dentro o fuera de las fronteras de Europa, que la artista expone en 48 superficies publicitarias y que el diario "Tagesspiegel" recogió en su portada y amplio suplemento.
Los trabajos de los artistas participantes podrán verse en el Teatro Maxim Gorki, el Kronprinzenpalais (Palacio del príncipe heredero), el Palais am Festungsgraben y en el espacio urbano.