El juicio contra Armin Meiwes, un técnico informático alemán de 42 años que confesó haber matado a un hombre y haberse comido gran parte del cadáver, incluye hoy la proyección, a puerta cerrada, del vídeo que grabó el propio acusado al matar y comerse a su víctima.
Un portavoz de la Audiencia Provincial de Kassel (centro del país), donde se celebran las 14 jornadas del juicio hasta finales de enero, informó ayer que la proyección no será abierta al público porque su contenido atenta contra las buenas costumbres.