Sin sorpresa, el ex primer ministro francés Dominique de Villepin fue imputado por "complicidad en denuncia calumniosa" por una presunta maquinación política contra el actual presidente, Nicolas Sarkozy.
El caso comenzó con un supuesto intento en 2003-04 por desacreditar a Sarkozy, entonces ministro del gobierno y rival de Villepin dentro de su partido UMP.
Sarkozy nunca ocultó sus ambiciones presidenciales. Villepin, de 53 años, era también considerado posible candidato.
De ser condenado, Villepin enfrenta posible pena de hasta cinco años de cárcel y una multa de 375, 000 euros (512, 000 dólares).
Villepin juró luchar "para que surja la verdad".