Cuatro policías municipales de México están detenidos provisionalmente por su presunta vinculación con el reciente asesinato del primogénito de un importante político del país, informaron fuentes oficiales.
José Eduardo Moreira, hijo del expresidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Humberto Moreira, fue asesinado a balazos el miércoles en un camino rural del estado norteño de Coahuila.
“Existe la evidencia de que algunos policías municipales participaron aleatoriamente en los hechos y se los está investigando”, dijo en una entrevista radiofónica el procurador de Justicia de Coahuila, Homero Ramos Gloria.
Los cuatro policías del municipio de Acuña, donde fue asesinado Moreira, quedaron arraigados (bajo detención provisional) después de haber estado declarando ante las autoridades “prácticamente toda la noche”, agregó el procurador.
Además, hay otros tres policías que están prestando declaración en la capital del estado, Saltillo, pero sin que estén detenidos.
Según el alcalde de Acuña, Alberto Aguirre Villareal, dio instrucciones para que todos los elementos de seguridad del turno que correspondía al día que pasaron los hechos, fueran puestos a disposición del Ministerio Público.