La Administración Federal de Aviación de EE.UU. (FAA) reconoció que transgredió sus normas de dotación de personal de control aéreo a la hora del accidente de un avión de pasajeros en el que murieron 49 de sus 50 ocupantes, el domingo pasado en Kentucky.
El vuelo de Comair, una filial de la aerolínea Delta, se dirigía hacia Atlanta (Georgia) cuando ocurrió la tragedia en la que únicamente sobrevivió el copiloto.
Según las normas de la FAA, siempre debe haber en el aeropuerto dos controladores aéreos, uno para atender el despegue de las aeronaves y otro para el aterrizaje. A la hora del accidente sólo un controlador estaba a cargo de ambas tareas, según algunos de sus colegas que hablaron con la condición del anonimato.