Al menos 40 personas murieron y varias decenas resultaron heridas en la nueva jornada de violencia que azotó Irak, al día siguiente de producirse el más mortífero atentado del año.
El peor de los ataques de acabó con la vida de 23 soldados en un centro de reclutamiento del Ejército al oeste de Bagdad, informaron fuentes policiales.
Esta espiral de violencia se produce después de que uno de los atentados más mortíferos perpetrados en Irak se saldase con la vida de un total de 156 personas e hiriese a otras 255.