El humilde barrio de Tottenham, al norte de Londres, se pregunta por las causas de los graves disturbios, que algunos achacan a la crisis, la violencia de elementos radicales o a un viejo enfrentamiento con la Policía.
El aspecto de este diverso y racial vecindario era desolador, con su calle principal acordonada y repleta de basura, restos de vehículos y viviendas quemadas y algunas de sus tiendas saqueadas.

Los bomberos todavía luchaban contra las llamas de una de las casas incendiadas durante los disturbios y el barrio seguía tomado y acordonado por la Policía.
Lo que comenzó el sábado por la tarde como una reducida manifestación pacífica, en protesta por la muerte de Mark Duggan, un joven de 29 años de la zona, por disparos de la Policía, desembocó en unos violentos altercados y en una batalla campal.

Bajo el ensordecedor ruido de los helicópteros, los vecinos del área se agrupaban observando todo con curiosidad e incluso haciendo fotos, y discutiendo sobre lo sucedido.
Aunque condenan la violencia contra sus comercios y sus casas, no se ponen de acuerdo sobre las causas de lo sucedido: unos culpan a la Policía y otros insisten en que no hay justificación para lo que ha pasado.

“Esto es solo el principio, no va a parar aquí”, comentó una vecina que asegura que la Policía tiene miedo y que esta situación “solo se puede solucionar si sale el Ejército a la calle”.
Los disturbios no son una novedad en este vecindario de Londres con alta tasa de desempleo, pero no se habían repetido con esta magnitud desde 1985, cuando otra manifestación pacífica acabó con violentos enfrentamientos con la Policía y la muerte de un agente.
Informe policial.
La Policía patrulla las calles, tras los graves disturbios en los que 26 agentes y tres civiles resultaron heridos y se practicaron 48 detenciones, según un portavoz de Scotland Yard.
Las 48 detenciones practicadas son por desorden con violencia, allanamiento de morada y robo.
Ahora la Comisión Independiente de Quejas a la Policía lleva a cabo una investigación sobre la muerte de Duggan, quien supuestamente iba armado con una pistola cuando murió.