El Gobierno de Estados Unidos expresó su “profunda preocupación” por la nueva ola de violencia desatada en los últimos días en Egipto y pidió moderación tanto a los policías como a los manifestantes para frenar los disturbios, informó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
“Hacemos un llamado a la moderación, hacemos un llamamiento a todas las partes para que actúen. Creemos que es muy importante que las elecciones se lleven a cabo”, aseveró Carney ante un grupo de periodistas en el Air Force One.
El portavoz subrayó que los actos de violencia que se han desatado de nuevo en Egipto son “deplorables” e insistió en que los egipcios tienen que ser capaces de decidir su futuro político de una manera “pacífica”.
Ya ascienden a 28 los fallecidos en los sucesos iniciados el sábado por la noche, mientras que miles de personas han resultado heridas por los duros enfrentamientos entre policías y manifestantes.