La muerte de más de 150 personas, según la oposición, y las posiciones irreconciliables de los rebeldes y el régimen sirio alejan por momentos la posibilidad de poner en marcha el plan de paz en Siria, horas antes de que se cumpla el plazo.
Si las autoridades sirias exigieron “garantías escritas” de que los grupos armados de la oposición iban a cesar la violencia, el rebelde Ejército Libre Sirio (ELS) es el que ha condicionado el cumplimiento del alto el fuego a que Damasco respete el plan del enviado internacional Kofi Annan.
El “número dos” del ELS, Malek Kurdi, aseguró que “las negociaciones no valen con el régimen y es inútil buscar una solución política” para la crisis siria.
“Si detienen los disparos, nosotros los detendremos, pero no vamos a presentar garantías por escrito porque el régimen es quien tiene la mayor fuerza militar, mientras que nosotros disponemos de armas humildes y nuestra política es defender al pueblo”, dijo Kurdi.
Los rebeldes anunciaron su “respeto al plan de paz de Annan y al artículo que estipula la detención de la violencia y frenarán sus operaciones si el régimen lo hace primero.