El titular del Congreso de Nicaragua, Arnoldo Alemán, advirtió ayer sobre "el enorme peligro que corre Nicaragua de bañarse de sangre", a un día de que el Parlamento decida si destituye a la actual junta directiva que él lidera.
Las declaraciones del ex presidente intensificaron el ambiente político en este país.
"Hay que estar presentes en Managua para defender la institucionalidad. Este es un llamado pacífico, para hacer notar el enorme peligro que hoy corre Nicaragua de bañarse de sangre, de romperse la democracia y el orden institucional", dijo Alemán ayer a una radioemisora local.
Sandinistas y liberales convocaron a sus bases para mañana, a la misma hora y lugar, a sendas marchas a favor y en contra del desafuero de Alemán, acusado de múltiples hechos de corrupción durante su gobierno (1997-enero 2002).
Mañana vencerá el plazo que una nueva mayoría de diputados dio a la directiva del Parlamento para que tramite el desafuero de Alemán. En caso contrario, ésta sea destituida.
Ayer, un grupo de encapuchados ocupó la Catedral Metropolitana de Managua, en demanda de una posición firme de la iglesia contra la corrupción, y el desafuero del ex presidente de Nicaragua Arnoldo Alemán, acusado de ese delito.