Veintiún personas, incluyendo cinco lugareños hindúes, murieron ayer en diferentes incidentes de la violencia separatista en la Cachemira india, dijo la policía.
La violencia llega después de que las tensiones entre los rivales con capacidad nuclear India y Pakistán empezó a disminuir, tras los esfuerzos internacionales liderados por Estados Unidos para alejarlos del peligro de una cuarta guerra. La policía dijo que presuntos rebeldes musulmanes habían matado a tiros ayer a cinco lugareños hindúes en el distrito Udhampur de la región himalaya.
"Los activistas descendieron a una villa e irrumpieron en las casa de la comunidad minoritaria y abrieron fuego. Murieron cinco personas y cuatro resultaron heridas", dijo un oficial de la policía en Jammu, capital de invierno del estado indio de Jammu y Cachemira, el único estado indio con mayoría musulmana.
Las fuerzas de seguridad acudieron rápidamente a la aldea. Los asesinatos se produjeron un día después de que dos niños resultaran muertos en un ataque por parte de activistas que lanzaron granadas y dispararon a un grupo de peregrinos hindúes en el distrito Doda de la región.
La policía dijo ayer que tres civiles, incluyendo dos miembros del comité civil de defensa de la aldea fueron asesinados por activistas no identificados en la misma zona. Ningún grupo ha reclamado la autoría.
Cuatro miembros del grupo activista pro-paquistaní Hizb-ul-Mujahideen y un civil resultaron muertos en un fiero tiroteo en el distrito de Budgam, al oeste de Srinagar, capital de verano del Estado, dijo la policía. También dos soldados resultaron heridos.
En otro incidente, un oficial de la policía murió y otros tres resultaron heridos cuando las guerrillas separatistas atacaron a una patrulla de la policía en el distrito de Pulwama al sur de Cachemira. El grupo Hizb-ul-Mujahideen se atribuyó la responsabilidad del ataque. Cinco activistas, un civil y un soldado paramilitar murieron en otros tiroteos en la región.
Por otra parte, el ministro del Interior de la India, Lal Krishna Advani, dijo ayer que no habría conversaciones con Pakistán hasta que Islamabad cierre los campos de entrenamiento para activistas cachemiros en ese territorio.
Advani, que pertenece a la línea dura contra Pakistán, dijo que hay unos 70 campos de entrenamiento en la zona de Cachemira administrada por Pakistán y en otros lugares del país. "Informaciones preliminares no indican ninguna reducción de la actividad terrorista en la frontera", dijo el ministro.