La violencia de los criminales alcanzó nuevos máximos en términos de sevicia, y México se conmocionó con el hallazgo en los estados de Durango y Tamaulipas de 236 y 193 cadáveres, respectivamente, enterrados en decenas de fosas comunes.
Otro crimen perturbador fue el incendio del casino Royale de Monterrey, el pasado 25 de agosto, perpetrado por “Los Zetas”, en el que murieron 52 civiles; el hallazgo de 35 cadáveres en plena calle en Veracruz, el 20 septiembre, y la aparición de 26 cuerpos en una calle de Guadalajara, el 24 de noviembre.