La presidenta de Chile visitó en el hospital a Valentina Maureira de 14 años que sufre una enfermedad incurable fibrosis quística y que días atrás le pidió permiso para morir por eutanasia.
La fibrosis quística afecta a múltiples órganos, especialmente los pulmones, y genera periódicas infecciones que deterioran los tejidos.
“Quiero agradecerle a la presidenta porque vino, y estuvimos charlando una hora'', comentó Maureira. Lo conversado no transcendió a la prensa, pero sí se difundieron varias fotografías.