Los mineros chilenos rescatados el año pasado tras más de dos meses atrapados bajo tierra recorrieron con sus familias la Basílica de la Natividad de Belén, donde se sitúa el nacimiento de Cristo.
"Esto sólo lo conocemos por palabras o películas y es muy diferente estar aquí y constatar la palabra verdadera y el mensaje de las Escrituras", dijo el "guía espiritual" del grupo durante el tiempo que permanecieron enterrados, José Henríquez.