Roger Pontz perdió lentamente la vista debido a una enfermedad degenerativa en los ojos.
Después de que le diagnosticaran retinitis pigmentaria en su adolescencia, Pontz ha estado casi completamente ciego.
Ahora, gracias a un procedimiento de alta tecnología que implicó la implantación quirúrgica de un “ojo biónico”, Pontz ha recuperado suficiente vista para ver con limitaciones a su esposa, nieto y su mascota, un gato.
“Es maravilloso”, declaró Pontz durante una cita en el Centro de Ojos Kellog de la Universidad de Michigan, en EE.UU.