El presidente ruso, Vladímir Putin, endureció las penas de cárcel por financiación o reclutamiento de terroristas, después de que esta semana tuviera lugar un atentado con bomba contra un supermercado en San Petersburgo.
Tras estas enmiendas, el Código Penal estipula penas de 8 a 20 años de cárcel e incluso cadena perpetua por instigar crímenes como comisión de atentados; creación, gestión o participación en organización terrorista; adiestramiento de grupos armados; toma de rehenes o secuestro de aviones o barcos con ese fin. Si esos crímenes son cometidos por un cargo público, la pena será de 10 a 20 años de prisión, lo que incluirá una multa en metálico, o cadena perpetua.