Varias carreteras, puentes y decenas de hectáreas de cultivos que bordean el cañón del río Páez en los departamentos colombianos de Huila y Cauca, suroeste, resultaron destruidos por una avalancha tras dos erupciones del volcán Nevado del Huila, informaron las autoridades.
La situación se derivó de las erupciones de ese volcán, desde el que discurre una gigantesca masa de agua, lodo, rocas y árboles, y que contribuye al aumento de los caudales de los ríos Magdalena y Simbola, entre otros.
El río Páez, que conduce la avalancha, corre por un cañón, lo que ha permitido que el lodo se encauce sin afectar a los habitantes de las áreas de influencia de esas corrientes.
Mario Ballesteros, director del Instituto Colombiano de Minería y Geología (Ingeominas), que ejerce vigilancia permanente desde la estación de Cerronegro, en las faldas del volcán Nevado del Huila, reveló que continúan registrándose sismos pequeños acompañados por una mayor emisión de ceniza y gases.
El volcán hizo dos erupciones que provocaron las avalanchas que aumentaron el caudal de los ríos y obligaron a las autoridades a evacuar a unas 4, 000 personas.
Las localidades más afectadas son Belalcázar, Inzá, La Plata, Tesalia, Caloto y una serie de pequeñas aldeas de la etnia páez.