Un campesino de una comunidad mexicana que participó en protestas contra un proyecto del gobierno para la construcción de un aeropuerto murió ayer, lo que elevó la tensión entre las partes que intentan un diálogo para solucionar la disputa.
Aunque los médicos aseguraron que el deceso no se debió directamente a los golpes que recibió durante las protestas, sino a las complicaciones derivadas de una diabetes mal atendida, los campesinos culparon al gobierno por su muerte.
Los campesinos del poblado de San Salvador Atenco, vecino a la Ciudad de México, y el gobierno federal tenían previsto para ayer un primer acercamiento para tratar de resolver el conflicto.
222 Los campesinos no aceptan que Espinosa haya muerto por diabetes, sino por golpes que recibió durante enfrentamientos con la policía hace 13 días.
José Enrique Espinoza, de 52 años, murió en la madrugada de ayer. El 11 de julio, campesinos de San Salvador Atenco, que se oponen al proyecto para la construcción de un nuevo aeropuerto para la capital mexicana en sus tierras, se enfrentaron con palos y machetes a la policía, con un saldo de unos 30 heridos y unos 15 detenidos.
El incidente se prolongó por cuatro días, durante los que los campesinos retuvieron a 19 personas, en su mayoría empleados del gobierno, que liberaron cuando la policía hizo lo mismo con campesinos detenidos, entre ellos, dos de sus líderes.