Fuentes de la Casa Blanca informaron de que el presidente George W. Bush se amparará en la ley aprobada a finales de 2003 por el Congreso de EU para adoptar esta medida, pero no precisaron en qué consistirían las sanciones, ni cuando serían aplicadas.
Las sanciones, contempladas en la Ley de Responsabilidad de Siria, aprobada por el Congreso en noviembre de 2003 y firmada por Bush un mes después, tienen por objetivo castigar económica y diplomáticamente a Damasco, a cuyo Gobierno EU acusa de no hacer lo suficiente en materia antiterrorista.
Las relaciones entre EU y Siria siempre han sido tensas y lo son más desde la invasión de Irak, cuando Washington acusó a Damasco de ayudar al Ejército iraquí frente a las fuerzas de Washington y de facilitar la huida de líderes iraquíes por su frontera.
Fuentes militares estadounidenses han sugerido en varias ocasiones la posibilidad de que las supuestas armas de destrucción masiva del régimen de Sadam Hussein no hayan aparecido porque pudieron ser enviadas a Siria durante la intervención militar.
Sin embargo, la semana pasada, el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, afirmó que el régimen de Bachir el Asad había dado pasos en la dirección correcta a la hora de reforzar la seguridad en la extensa frontera que comparte con Irak.
Boucher dijo que todavía se producían "tránsitos" de personas que podrían estar vinculadas al antiguo régimen y a las acciones casi diarias de la resistencia, pero subrayó que "no tenemos evidencias de que el Gobierno sirio esté facilitando esos tránsitos".
"Pensamos en cualquier caso que se han de dar más pasos para mejorar el control de la frontera (...) y esto es algo que ha sido un asunto de constate discusión en nuestros contactos con el Gobierno sirio en los últimos meses", manifestó el portavoz.
Para el doctor Silvio Guerra, no existe un marco jurídico con respecto a la figura del Despacho de la Primera Dama.
Guerra explicó que esto es parte del protocolo presidencial, pero recalcó que no existe ninguna ley que regule este cargo, aunque el mismo maneja un presupuesto y recibe donaciones.
“Ley emanada de la Asamblea Legislativa no hay. Lo que existe son resoluciones y decretos de la Presidencia de la República”, apuntó.
No obstante, el abogado constitucionalista manifestó que la creación de este despacho parte de costumbres de tiempos antiguos. “Al monarca siempre lo acompañaba la reina. A la ausencia de la Reina, la Princesa. Tiene una explicación medieval”, puntualizó el jurista. El Despacho de la Primera Dama no tiene una ley propia que lo sustente; fundamenta sus acciones en el Decreto Ejecutivo N° 73 de 10 de junio de 1983, que crea una Oficina Administrativa de Coordinación de Asuntos Comunitarios en el Ministerio de la Presidencia.
Las funciones de esta oficina son “determinar las tareas generales y específicas de los programas en su fase de identificación, preparación, administración, supervisión y ejecución; estimular o coordinar la iniciativa de instituciones públicas y privadas en la preparación de programas y actividades orientadas al mejoramiento socioeconómico y cultural y realizar actividades que generen fondos para ampliar la cobertura de los programas del Despacho Superior de la Primera Dama”. La esposa del candidato por la Alianza Visión de País, Victoria Dutari de Alemán no contestó el cuestionario de El Panamá América.
No obstante, su esposo José Miguel Alemán fue el único de los aspirantes a la presidencia que respondió a la solicitud, vía correo electrónico, de este diario en relación al papel de las primeras damas.
Indicó que la señora de Alemán ha tenido una activa participación en la vida cultural del país así como en organizaciones de ayuda social y comunitaria.
Es socia fundadora y directora de la Fundación Don Bosco. En dos ocasiones ha sido Presidenta de la Asociación Pro Niñez Panameña que provee valiosa asistencia alimentaria a niños en el distrito de Cañazas, provincia de Veraguas y ha contribuido al mejoramiento de la infraestructura escolar pública en todo el país. Como Primera Dama de la República, Victoria Dutari de Alemán reforzará mi gestión en el área humanitaria, social y cultural.
Igualmente impulsará la adopción de nuevas medidas para promover la igualdad de género y la plena vigencia de los derechos de la mujer y los niños, especialmente los derechos económicos, sociales y culturales.
Dedicará también especial atención a los programas para fomentar la paternidad responsable y superar la violencia intrafamiliar.
Sin embargo, Díaz de Endara concedió una entrevista, hace unos meses, a la sección Eva, del diario Crítica, donde indicó que “no se considera alguien decorativo en la campaña de mi esposo. Soy una creyente en los valores éticos y morales; y sobre todo en la capacidad capacidad de él (Guillermo Endara)”. La esposa del candidato por Cambio Democrático envió el siguiente texto:
“La labor de la Primera Dama es una labor social y de apoyo al Presidente de la República. Cada día la mujer tiene una participación más activa en la sociedad y en la toma de decisiones, está más preparada. Por consiguiente, la Primera Dama deberá, además de apoyar la gestión de su esposo, hacer una labor social en beneficio de los más necesitados.
Dorita Boyd de Pérez Balladares realizó una excelente labor frente al Despacho de la Primera Dama. Durante su gestión se creó el Ministerio de la Juventud, la Niñez, la Mujer y la Familia.
El Despacho de la Primera Dama ha impulsado excelentes proyectos como el de los huertos escolares, prevención de la violencia intrafamiliar y la vacunación masiva.
Un proyecto que me gustaría realizar sería la creación de albergues a nivel nacional para que en caso de desastres naturales los damnificados puedan ser ubicados temporalmente de una manera digna y cómoda. También queremos incorporar un proyecto de prevención y detección (línea de auxilio) de cualquier tipo de maltrato a menores.
La campaña política significa mucho trabajo, pero hemos podido visitar comunidades muy pobres y llevarles algún tipo de ayuda y sobre todo conocer sus necesidades.
Ricardo es muy positivo y seguro de sí mismo, por lo cual nunca ha dudado de haberse postulado para Presidente de la República.
En caso de triunfo me sentiría muy agradecida con el pueblo panameño y con muchas ganas de empezar a trabajar en las obras sociales del Despacho de la Primera Dama.
En caso de no ganar, nos quedaría la satisfacción de haber tratado y conocido más de cerca las necesidades que tiene este pueblo panameño. La esposa del candidato por la Alianza Patria Nueva envió el siguiente texto:
La labor primordial de toda primera dama debe ser la de mantener y
cuidar de la salud física y mental del Presidente. Ella debe mantener la unidad de la familia y cuidar que su entorno familiar sea óptimo de manera que él pueda gobernar con entera tranquilidad espiritual.
La figura de la Primera Dama no es decorativa. El hecho de que en nuestro país hoy día sea así no significa que esa sea una condición “sine qua non”. De hecho nuestros tiempos demuestran todo lo contrario. Países como España, Francia, Estados Unidos y muchos otros, son un sólo ejemplo de primeras damas que “no” son decorativas.
Los meses de campaña han sido intensos y de mucha formación personal. Ver la pobreza todos los días de mi vida no es fácil ni agradable. Hay días que no puedo dormir recordando como en una película, lo que fue mi día y el drama de la vida de tantos panameños.
He aprendido a tolerar las críticas, además, estos cinco años delgobierno arnulfista me han hecho conocer de cerca lo que es el desprecio hacia la ciudadanía y la frustración de las personas. Me ponen a pensar muchísimo sobre las expectativas futuras y me ayudan a poner los pies en la tierra y asimismo transmitírselo a mi esposo.
La gente ya no aguanta más mentiras y así nos lo hacen saber.
Definitivamente que el recorrido es duro y en algunas ocasiones hemoscompartido momentos difíciles pero siempre encontramos la fuerza que nos da Dios y seguimos adelante.
Martín no claudica en lo que cree, esa es una de sus más grandes fortalezas.
De ganar sentiría alegría y responsabilidad; de lo contrario le diría a mi esposo: ¡Vamos pa´lante!