La web WikiLeaks, que se financia de aportaciones privadas, sufrió un golpe después de que el sitio de pagos por Internet, PayPal, le cancelara la cuenta que tenía abierta para recibir donaciones.
El anuncio se produce, además, en un momento en que la web creada por el australiano Julian Assange lucha por mantenerse online, ante la negativa de algunos proveedores a prestarle servicio después de que comenzara a publicar embarazosos cables diplomáticos de EE.UU.
Se informó que dos empresas de servicios por Internet Amazon y Every DNS, anunciaron la cancelación de su contrato con WikiLeaks.