Investigadores estadounidenses, suizos y canadienses aplicaron modernos métodos patológicos y de estudios de las etapas del cáncer, a los informes históricos, y han llegado a la conclusión de que Napoleón murió de un caso muy avanzado de cáncer gástrico, que comenzó causado por una infección bacteriana que provocó úlceras en su estómago, más que por tener una supuesta disposición hereditaria al cáncer (un estudio realizado en 1938 indicó que el padre de Napoleón murió de cáncer de estómago).
El análisis también refuta los rumores de un envenenamiento progresivo con arsénico. (En 1961, se encontró un elevado nivel de arsénico en cabello tomado de Napoleón, lo que inspiró rumores de un envenenamiento con esta sustancia).
El análisis apunta a la hemorragia gastrointestinal como la más probable causa inmediata de muerte.